La medición del pH en la industria de los alimentos

indicadores de pH

Los indicadores de pH son una forma de medir en escala numérica el grado de acidez y alcalinidad de los productos. El pH de una solución o un producto en la industria alimenticia puede medirse de distintas maneras y con distintos instrumentos, de acuerdo con las necesidades y las características de cada producto.

De manera general existen tres métodos diferentes para medir el pH de un producto: el papel tornasol, los equipos electrónicos y las sustancias químicas. El papel tornasol es un método de bajo costo y exactitud comparado con los demás instrumentos; se trata de un papel que se encuentra impregnado con un indicador universal que al entrar en contacto con la solución cambia de color el cual debe compararse con un diagrama de colores para obtener el valor aproximado.

Los equipos electrónicos tienen un sensor interno que realiza una medida de la diferencia de potencia entre dos electrodos, uno de referencia y otro de medida que está externo, lo que permite obtener un preciso valor entre la diferencia del potencial, por lo que es muy utilizado en industrias donde la precisión debe ser mayor.

Por último, el método más utilizado en la industria de los alimentos son los indicadores químicos, como el naranja de metileno o la fenolftaleína, que son sustancias químicas que cambian de color a cada valor del pH, por lo que estos líquidos se agregan a las soluciones, o a los productos alimenticios de pH desconocido para luego compararlas con soluciones estándar de pH, conocido que también han sido afectadas por este indicador.

En la mayoría de los procesos de las industrias, el control de los niveles de pH es de suma importancia para mantener la calidad y las características necesarias para ser ideales en el consumo humano. En su medición se emplean por lo general los indicadores químicos, que suelen ser de los más precisos y que se adaptan a las necesidades de la industria.

En lo que respecta a la industria de los alimentos, una de las principales importancia que tiene es evitar la contaminación de los productos, por lo que siempre se debe garantizar que los productos finales se encuentren libres de microorganismos que puedan intervenir en la calidad y causar daños en la salud de los consumidores.

Es por ello por lo que se debe revisar el valor del pH de los productos, pues este puede aumentar su tiempo de conservación, así como alterar el sabor y color de los alimentos. En la eliminación de los agentes patógenos indeseados se utilizan algunos productos que pueden ser afectados por las variaciones del pH y por lo tanto el control aplicado para evitar la activación de microorganismos y de bacterias. Algunas de las ramas de la industria alimenticia en las que la medición del pH es fundamental en los procesos son la láctea, la cervecera, la de las bebidas y la azucarera.

En la industria de los lácteos, el pH es uno de los indicadores de la conservación higiénica de la leche en todo el proceso, desde la recolección hasta la entrega al cliente final. El valor adecuado del pH debe ser de 6.8, en caso de ser menor puede ser indicación de una posible infección en el ganado.

Durante la conservación, el pH es determinante para predecir si hay contaminación por amoniaco u otros productos químicos, que pueden existir cuando los productos se conservan en refrigeración. En otros productos en donde se utilizan los indicadores de pH es la producción de quesos, donde tienen que contar con un valor de 6.1 a 6.5 en el producto final y de 4.1 a 5.3 en la maduración, para que se disminuya el crecimiento de agentes patógenos. Y en el caso de los yogures los valores del pH deben encontrarse entre el 4.4 y el 4.6, en especial cuando se usan frutas para evitar problemas de conservación de los productos.

Por su parte, en la industria cervecera el control del nivel de pH en la producción de las bebidas es de suma importancia para evitar la activación de los agentes indeseados, sobre todo, para poder obtener el sabor característico de cada variación de cerveza que han en el mercado, por lo que un valor de pH menor a 4.2 produce acidez y un mayor a 4.5 provoca la activación de los microorganismos que pueden dañarla.

En el caso de las industrias de las bebidas gasificadas que contienen conservadores, acidulantes, colorantes artificiales y agua, además de un mínimo de seis gramos por litro de anhídrido carbónico, el valor del pH suele variar de manera significativa, por lo general presentan un valor de pH entre 3 y 4, convirtiéndose entonces en un medio desfavorable para el desarrollo de microorganismos, pero el agua empleada para su fabricación no puede salirse de los límites de pH entre 6.5 y 9.5 para así conservarse y no afectar el proceso de producción.

Por último, en la industria azucarera, la importancia de la medición del pH es básicamente relacionada por la contaminación de agentes externos y se realiza durante todo el proceso de fabricación de los productos, sobre todo en la clarificación donde se elimina la mayor cantidad de impurezas que posee el jugo de caña y otros elementos inherentes a la materia prima.

Dentro de este proceso existen varios subprocesos donde también se deben vigilar los niveles de pH para garantizar la calidad de los productos. La alcalinización que consiste en agregar cal al jugo de caña para que la sacarosa no se convierta en miel es uno de los procesos más críticos y se debe controlar el nivel de pH hasta 7.

En todos estos procesos de la industria alimenticia, donde es común utilizar otros aditivos, como los colorantes y los productos pasan por una serie de procesos complejos para producir los alimentos, se utilizan indicadores de pH químicos que son los más eficientes y pueden encontrarlos en Farbe, somos una empresa con casi 40 años de experiencia en el mercado que nos respalda como la mejor en nuestro ramo. Conozcan los productos que conforman nuestro catálogo en el sitio web que hemos diseñado para ustedes en nuestro o comunicándose con nosotros.

Tabla de contenidos

CONTÁCTANOS

DIRECCIÓN

Av. Javier Barros Sierra 540
Piso 5 – Torre 1
Lomas de Santa Fe,
01210, Álvaro Obregón,
CDMX 

Teléfonos:
+52 (55) 1107 6423
+52 (55) 1555 8330 

Entradas recientes

Conservador natural para alimentos

Natamicina en la prevención de mohos en panificación y quesos

La natamicina es un agente antifúngico de origen biotecnológico que ha podido emerger como el conservador natural para alimentos con elevada potencia y específico para combatir el deterioro generado por levaduras y mohos. En Farbe Naturals, ofrecemos soluciones de alta pureza creadas para proteger la integridad de los productos sensibles,

Leer más »
Colorante natural

Carmín de cochinilla (E120) en la industria de cárnicos y lácteos

Los colorantes para alimentos de origen natural no son simplemente una preferencia estética, sino una exigencia a nivel técnico. En este caso, el Carmín de Cochinilla es considerado uno de los mejores pigmentos del mercado, ya que destaca por ser más robusto y versátil para aplicaciones críticas. Sobre todo, en

Leer más »
indicadores de pH

¿Por qué utilizar propionato de calcio en la industria alimentaria?

El propionato de calcio se emplea para evitar la aparición de moho en productos como pan, bollería y alimentos horneados, lo que alarga su vida útil y evita el desperdicio de los alimentos. Dentro de los conservadores para alimentos, destaca por su eficacia y estabilidad. Aunque muchas veces pasa desapercibido

Leer más »
conservadores para alimentos

Innovación científica en los conservadores para alimentos

En la industria actual, hablar de conservadores para alimentos implica prolongar la vida útil de los productos y comprender los mecanismos microbiológicos relacionados con las reacciones químicas de deterioro e interacción molecular dentro de cada matriz alimentaria. El desafío es claro: desarrollar sistemas de conservación eficaces, seguros y alineados con

Leer más »
Colorante natural

¿Por qué son importantes los colorantes para alimentos?

En la industria alimentaria actual, el color es una decisión estratégica; antes de que un consumidor pruebe un producto, lo observa. Es en ese primer segundo que el color puede comunicar frescura, sabor, intensidad, origen natural y excelencia. Los colorantes para alimentos influyen directamente en la percepción de calidad, en

Leer más »